domingo, 31 de enero de 2016

RECUERDOS: ASÍ HABLABAN NUESTROS ABUELOS





Los abuelos atesoran palabras usadas en antaño muy valiosas.



VOX POPULIS

PÓS VAYA CONDIÓ= pues vaya con Dios...

ARRENJUNTARSE= unirse en pareja sin casarse...

LORITO =ventilador pequeño: "poner un ratito el lorito ofú con la caló que  ase"...

ESTAR EN CHOCLERA= estar recogido en casa por las inclemencias del tiempo, preferiblemente ya en la cama.

ESTÁ HECHA UNA CONTUVÍA= mujer que se encuentra apocada o cobarde...

CAMBALLÁ= andar tambaleante del borracho, dando un arreón que termina desviándose hacia el otro lado...

VISTOSONA= mujer de buen ver...

BIZCO PARDÁ= personaje que vivió en Sevilla del que se hicieron tantos chistes como hoy de Lepe...

KATIUSKAS= antaño, botas de agua...

TABARDILLO MAL CURAO= se dice de alquien revoltoso que es un incordio...

CHUCHURRIO= palabra aún en uso en Andalucía= mustio...

PAPEL DE ESTRAZA= de uso cotidiano en antaño para envolver alimentos y objetos en las tiendas, (equivalentes a las bolsas de plásticos de hoy)...

NI UNA LATA= no tener ni mijita de dinero...

CUARTO Y MITAD= al igual que la mitad del cuarto, eran las fracciones de kilo que más se usaban a diario en las cestas de las compras...

VIEJO PELLEJO= recriminar a alguien por alguna manía, haciendo hincapié en su condición de viejo...

VOLANTÓN= chaval que está dejando de ser niño y empieza a salir con sus amigos...

POLLITA= niña o adolescente...

APAMPLAO= alelao...

HUESO CUQUI= (coxis o cócaix), simplificando así por el andaluz...

BOLSA DE PIÑONES= en Lebrija, cuando alguen pide al comprar una bolsa de pipas...

PITERA= herida  causada por una pedrada...

ESCAMONDAR= lavar a fondo, ej: cuando la madre dice: "llegó el muy canalla que le tuve que dar un escamondao...

TALEGA= era la bolsa de tela para meter el pan cuando se compraba, y se colgaba después en la cocina o metía en la alacena...

EXPRESIONES REDUNDANTES Y COLOQUIALES= baja pabajo, sube parriba, entra padentro...

VOSOTROS USTEDES= expresión universal andaluza que conoce el resto del país y que llama mucho la atención en el resto. Es una fórmula que a mi entender expresa confianza y respeto a la vez...

TENGUERENGUE= de equilibrio inestable, pero que no se cae...

TROCHA= atajo...

* ESPICHAR = morirse...
* PATOCHÁ = tontería...
* MI GENTE = mi familia...

Estas tres últimas la fuente es:

www.eldiariodetriana.es    





   



                    

sábado, 30 de enero de 2016

CÁDIZ: QUERIDOS RECUERDOS,



Para los que les interesen las ciudades con mucha historia, encanto y belleza, seguidores. Es un verdadero placer compartirla con vosotros, gran parte de mi vida la pasé en ella.
Con afecto.
Mari Carmen.  
                                                     
Visita de nuestra aula en la celebración del Bicentenario de "La Pepa", con todos  mis profes y compis, un día memorable en que lo pasé genial.
      




(Pulsen en el enlace).



https://drive.google.com/drive/my-drive

lunes, 25 de enero de 2016

LA SEVILLA QUE SE NOS FUE: EL FERROCARRIL



Foto: internet Tren de viajeros, primer tercio del siglo XX.





EL TRANSPORTE DE ANTAÑO

El ferrocarril se inició en Andalucía a mediados del siglo XIX. Estamos haciendo memoria de las décadas de los 20 y 30 del siglo XX, pero aún funcionaban muchos elementos, máquinas y vagones, procedentes del último tercio del siglo XIX. Mi abuela nos contaba que las locomotoras quemaban carbón, funcionando produciendo vapor. Por esto la locomotora llevaba anejo un carruaje llamado ténder, en el que se almacenaba el carbón de hulla, que los fogoneros metían a golpe de pala en el horno. A mi padre, cuando era niño le decía que no se asomase a la ventanilla que el viento le podría meter carbonilla en los ojos...

Eran máquinas construidas en 1897 por la empresa francesa Cives-Lille y que habían sido adquiridas por la compañía de los Ferrocarriles Andaluces. Estas máquinas eran de gran potencia  y se utilizaban para arrastrar largos trenes de mercancias. En cambio los trenes de viajeros llevaban máquinas más rápidas unas construidas en Alemania, por la compañía Hannoveriana, modelos Henschel 1920, y las que todavía eran mejores, las construidas en España por la empresa La Maquinista Terrestre y Naval, que eran precisamente las utilizadas para trenes expresos, de la linea Sevilla-Madrid.

Los vagones todavía no eran largos y con pasillo, sino que se trataba de coches pequeños de sólo dos ejes, y cada departamento de diez asientos, (cinco enfrente de otros cinco), tenía sus puertas independientes, una a cada lado. El vagón tenía cuatro departamentos, por lo que el revisor había de ir de uno a otro caminando por el estribo de madera corrido en el exterior del segunda o tercera, que se diferenciaban en la calidad de los asientos, los de tercera, de madera pelada, y los de segunda con asientos almohadillados de butapercha, mientras los de primera llevaban asientos de muelles, forrados en grueso paño, y con un pañito de crochet para el respaldo.

Además de la linea general Madrid-Cádiz por Sevilla, en la que circulaban el Tren Expreso y el Correo, había otras lineas de ferrocarriles secundarios, unos de vías normal y otros de vía estrecha, como el ferrocarril de Aznalcóllar, o la que iba a Écija. Sin embargo el tren más típico y pintoresco era el de Alcalá de Guadira, en que venían los repartidores de pan, pues siempre se le llamó vox populis Alcalá de los Panaderos, ya que desde ese pueblo se surtía abundantemente de pan a Sevilla. El tren salía muy temprano por la mañana, aún sin amanecer. Los mulos, cargados con sus serones atestados de pan, eran cargados en los vagones, y así, de pie, apretujados viajaban la media hora que duraba el trayecto. Al llegar a Sevilla, bajaban por la rampa del muelle de la estación, y se esparcían por los barrios sevillanos con su olorosa y apetitosa carga aún caliente...¡Al rico pan de Alcalá!                                
Foto: desdemitorredecobalto.blogspot.com

En los trenes, la gente de aquellas calendas, viajaban con búcaros de agua, canastos de comida y maletas de cartón o madera. Todavía los viajeros que iban a pasar varios días o se trasladaban definitivamente, llevaban sus ropas en baules o cofres que facturaban. Había vagones para los "no fumadores" y vagones-perreras en los que obligatoriamente habían de viajar los perros, aunque no faltaba quien escondía el perro debajo del asiento con la complicidad de los demás viajeros, aunque a veces el animal, con un ladrido inorportuno, se  denuncisaba ante el revisor.

Los vagones, en 1929 todavía no llevaban luz eléctrica, sino faroles de aceite. Tan sólo los vagones de lujo, los coches-camas o los vagones -pullman estaban dotados de este adelanto, con bombillas de bayoneta en vez de rosca, para que con el traqueteo del viaje no se aflojasen. En las estaciones era costumbre anunciar a gritos el nombre de la estación y minutos de parada y cuando era una parada larga, por supuesto la de Sevilla, el empleado gritaba: "Seeevillaaaaaaa", Quince minutos. Parada y fondaaaaaaa"... 
Guardo como oro en paño los entrañables recuerdos en que íbamos a merendar a La Barqueta, (un lugar de esparcimiento, comprestre, relativamente cercano a la Estación de Córdoba para los que no sean sevillanos), los domingos, como otras familias de los diversos barrios. Nos divertiamos y lo pasabamos genial en aquellas buenas tardes de otoño-invierno, jugueteando y brincando, mirando a las cabras, era una delicia en la que disfrutabamos todos...¡Qué tiempos!
Foto: exposicioniberoamericanadesevilla.blogspot.com

Un ferrocarril que no podemos dejar de recordar por la huella que dejó en la infancia de nuestros abuelos fue aquel trencito, casi de juguete, que recorría cargado de niños y de turistas el Parque de María Luisa durante los años de la Exposición Iberoamericana de 1929-30 y que mis abuelos decían que se debió conservar mucho más tiempo...Observen el tamaño del trencito, junto a la persona que está de pie, era una simpática miniatura.

Conviene rememorar estas curiosidades de la historia para valorar y aprender de la evolución que hemos tenido, comprendiendo mejor el presente. apreciando lo conseguido...

Mari Carmen.


"La Sevilla que se nos fue"
José María de Mena.
Añadidas vivencias de mis mayores.   

miércoles, 20 de enero de 2016

POESÍA: MI MADRE




           Mi madre




Oigo a mi madre llorar
Y no sé enjugar su llanto
Y sé que sufre en silencio
Y no puedo remediarlo.
Mi madre España, está sola
Sus hijos se han distanciado
Les ha nacido un rencor
Impropio de los hermanos.
Hoy no puede presumir
De tener sus hijos sanos,
Porque entre ellos se odian,
Porque se están separando
Estos hijos que un ayer
Sus pechos amamantaron
Hoy reniegan de su madre,
Hoy la están abandonando.
Esta España que fue grande
Con su nombre respetado
Llora por campos y valles
Y su dolo va arrastrando
¡ Ay Madre yo también sufro
Porque amo a mis hermanos
Y no quisiera tenerlos
En países separados!
¡Ojala  algún pensante
Consiga apaciguarlos!
¡Ojalá que no se rompa
A los que costó  trabajo
Esos  que por ti se dieron
Esos que por ti lucharon


Concha Mingorance Mellado.



NOTA:
Concha desea compartir esta poesía con nosotros y este blog tiene un sitio fijo para ella.
Un beso Concha. 

lunes, 18 de enero de 2016

DE TRIANA AL POLÍGONO: LA SEVILLA QUE SE NOS FUE




DE TRIANA AL POLÍGONO...




Comparto con todos vosotros unas vivencias de mi amigo, José Luis Tirado Fernández, sobre una época de la Sevilla que se nos fue y que es toda una joya, narrada desde el sentimiento y un concepto de vida que se tenía del convivir sanamente, hoy es muy diferente, pero que existió en Sevilla durante siglos. Espero que os guste tanto como a mí...
FOTO PERFIL
CORRAL DE TRIANA
CORRAL DE TRIANA
La casita donde yo habitaba
como era de polvito y arena
el vientecito se la llevaba
            Los que hemos nacido en la época justa para haber vivido los coletazos finales del arte de los corrales trianeros y a la vez haber podido comprobar la evolución de los trianeros llevados a habitar barriadas tan lejanas a Triana, somos testigos de toda una revolución, si bien no inherente al flamenco, si a la forma de vida y convivencia de la gente que abandonaron su barrio y fueron llevados a pequeñas casas o pisos, donde se alejaron de sus vecinos, considerados familia solidaria en momentos malos, y donde adquirieron, porqué no, una mejora de su calidad de vida en lo que respecta a habitabilidad, ya que aquellas habitaciones donde podían llegar a dormir tres generaciones a la vez, no eran el mejor sitio aunque se hallaran en el barrio más famoso del mundo, el de más arte, de más solera, con más buena gente, pero también con un índice superior de pobreza. En mi caso, con retretes comunes a los que mi abuela no me dejaba ir, porque había ratas como borricos. Me ponía en la sala un cubo con agua donde hacia mis necesidades y luego ella iba a vaciarlo. El pilón de agua, donde se hacían los fregados y se cogía agua, era el sitio donde estaba el único grifo de todo el corral. Los lavaderos también eran compartidos, y allí discutían las mujeres mientras hacían la colada, y donde también se solía escuchar algún cantecito, alguna copla, o una vueltecita por tangos.
            Estos apuntes de aquella vida, en casas donde se producían derrumbes o  caídas de tejas frecuentemente, y donde nacía una higuera por accidente en la cornisa de la azotea,  podrían hacerse extensivos también al barrio de San Julián, formidable núcleo de viviendas de familias humildes y que sufrió una transformación brutal en poco menos de diez años. Recuerdo Baturone y a su alrededor los grandes solares que habían dejado los derribos, que incluso fueron utilizados en mi niñez para ubicar un pequeño parque de atracciones, hasta que empezaron las obras que conformaron las calles Corinto y Aceituno tal como hoy podemos verlas. O a la Macarena y su arrabal, donde nacieron El Pinto, Carbonero o Vallejo, también cuajada de este tipo de viviendas, y, en general, toda Sevilla, San Bernardo, las puertas históricas, la Calzada, el centro, la Alameda…
            De allí, de sus casas, sacaron a tantos sevillanos que me resulta difícil entender cómo alguien nacido en esta urbe no tiene ningún familiar afectado por aquella diáspora. El término no es una cursilada, se trata de un inmenso movimiento de familias a las cuales llevaron a vivir a sitios muy distantes de donde habían nacido y crecido, donde habían amado y procreado, donde habían aprendido a cantar o a bailar, a tocar la guitarra, a recitar. Comenzó a mediados de los sesenta y su final vino a coincidir con la época de la reforma democrática; la muerte del dictador (1975), a la que curiosamente, y aunque no sea razonable ni ético justificar ese sistema de gobierno en el que se obliga a pensar de manera uniforme a todos los seres humanos, se puede anotar como tanto a su favor, la construcción de tantos y tantos pisos como se entregaron a trabajadores de bajos ingresos y poco -por tanto- poder adquisitivo, a los que se ofreció la posibilidad de adquirir una vivienda, pisos en su mayor parte, pagando módicas cantidades mensuales y haciendo un pago inicial de una entrada asequible.
            Mientras se construían aquellos pisos, todo el Polígono Norte, las Tres Mil, las nuevas zonas de San Pablo, etc., había que alojarles en algún sitio. Para ello se inventaron los “refugios”, lugares provisionales y fabricados a toda prisa, y que luego fueron destruidos y asolados. Sobre algunos se edificaron pisos de lujo, y en uno muy significativo que recuerdo, se levantó un ambulatorio, el de Maria Auxiliadora, que anteriormente había sido cochera de los tranvías de Sevilla, en cuyo viejo y vetusto edificio de ladrillo visto, y haciendo unas separaciones algunas veces con mantas entre las infraviviendas, se alojaron muchos sevillanos. También les llevaron a sitios como La Corchuela –yo viví allí-, también hoy asolado refugio para los desalojos por ruina o desahucios de aquellos entrañables patios de brocales y macetas, un lugar de casitas sencillas, con patio interior compartido con otros tres vecinos y con agua de pozo en los grifos, aunque el Ayuntamiento acarreaba a diario agua potable a unos depósitos situados en el centro del poblado, de donde se aprovisionaba las familias. Anterior y efímero, el refugio de “Los Merinales” acogió también a algunos habitantes de patios, cuya anécdota más significativa es que había sido un campo de concentración y lugar de dormitorios de los presos republicanos que construyeron el canal del bajo Guadalquivir, conocido entre nosotros por el “canal de los presos”. Recuerdo los barracones, divididos por tabiques que conformaban las viviendas, que se reducían a una sala y un dormitorio interior sin ventanas, con luz pero sin agua corriente, y la antigua capilla del campamento, junto a la fuente del agua, hoy también desaparecida, con una imagen de la Virgen.
CALLE DE LA CORCHUELA
CALLE DE LA CORCHUELA
José Luis Tirado


NOTA: Ruego me sean aceptadas mis más sinceras disculpas por el despiste que he tenido tanto para vosotros, queridos seguidores, como de: http://www.eldiariodetriana.es
Nada más lejos de mi intención de no ser respetuosas con todos. Lo que ocurre que es mi amigo, José Luis Tirado, el autor de esta magnifica entrada me suele enviar "recién salido", la mayoría de sus escritos, y desde el envio personal lo subí, siempre con su permiso, lo veo y algunos lo subo al blog. Guardo las normas éticas debidas y a los que no me conozcan, les invito a echar una miradita a las distintas etiquetas de mi blog, verán que suelen estar declaradas las diversas fuentes y en el caso que no tenga todos los datos suelo poner: Recopilado,  asi inequívocamente declaro que no es mío, no me apropio en absoluto de nada de nadie ni le resto importacia a la fuente de la que venga. Se trata de un simple lapsus tomado desde mi correo personal, no desde la web del Diariodetriana.es y pido mis disculpas, como no podría ser de otra manera. Soy conocedora que José Luis es destacado colaborador de esta web a la que sigo con el mayor interés y entusiasmo y Sevilla puede sentirse muy orgullosa de contar con estos referentes culturales, entre los que me incluyo, como seguidora por supuesto.
Agradecida por todo.
Mari Carmen.

 

domingo, 17 de enero de 2016

SEVILLA Y POESÍA: MI RÍO







A los que sienten a su tierra a través de la belleza y sensibilidad de la poesía que nos regala nuestra amiga Concha, para deleitarse...


Foto: Santiago Martín Moreno: Las Pulseras, "Alma Trianera-Sentimiento Macareno".



Mi río Guadalquivir,
El de Sevilla y Triana 
Pasa y riega sus orillas
Bañándolas con sus aguas.

¡Ay mi río de colores!
¡Ay mi río de Esperanzas!
Qué bien guardas mis secretos
Y sueños de enamorada.

...Y, si cuando el sol calienta,
Yo measomo en ese puente
Donde reflejan  sus aguas
Como si fuera un espejo
La Torre del Oro guardara.

...Y, si una noche de luna
Me paro para gozarla,
Esa luna está en el río,
Brillando con luz de plata

¡Ay mi río, río sabio
Cuántas historias vividas
Encierras en esas aguas,
Aguas que son de Sevilla,
Aguas que son de Triana...




Concha Mingorance Mellado.    
 



          
    

sábado, 16 de enero de 2016

DEINICIONES QUE NO ESTÁN EN EL DICCIONARIO



Foto: Sevilla.abc.es  Planta, Aloe Vera.






MANGANTES: es  como la loe vera, mientras más se les investigan más propiedades se les descubren.

INTELIGENCIA: cualidad intelectual que solemos decir de quien está de acuerdo con nosotros.

ACATAR: obedecer la orden de probar el vino.

GOBIERNO: organización que tiene la culpa de todo.

MANICOMIO: único sitio donde el cliente no lleva la razón.

ADÁN: primera víctima de los caprichos femeninos.

RUIZ DE LA PRADA: diseñadora de disfraces.

BOMBÓN: alimento que está 10 segundos en la boca, media hora en el estómago y se queda a vivir en las caderas.

JUVENTUD: es el pretérito del abuelo.

CALVO: discapacitado capilar.

ARQUEOLOGÍA: actividad científica que tiene su futuro en ruinas.

CEBRA: borrico preso.

DIRECTOR DE ORQUESTA: individuo que en todas sus actuaciones da la nota.

CURRICULUM VITAE: por lo general, mucho ruidos y pocas nueces.

DIVORCIO: todo para ella, nada para él.

BRAGAS: prenda de alto riesgo si no se aprende a desprenderla bien.

ALBAÑIL: arquitecto sin título.

CALCULO: operación matemática que suele alojarse en los riñones.

DANZA: esculturas en movimientos.

ESCUELA: edificio entre cuyas cuatro paredes se encuentra el mañana.

MÚSICA: ENTRE DOS AGUAS: Estrecho de Gilbraltar...


 

Ea, otro día más, amigos...